- «La economía mexicana es la 12ª economía mundial, y el PIB per cápita la sitúa en la posición 86», Valeria Moy – Directora General del IMCO
- «La innovación y el desarrollo de talento son esenciales para que México no se mantenga solo como productor, sino como creador de tecnología», María de Haas – Directora General de Relaciones Internacionales, Secretaría de Economía
- «La historia de la industria automotriz mexicana es también la historia de su cadena de proveeduría», Bruno Mendoza Isasmendi – Director Global de Hardware Eléctrico STA, Ford México
- «Retos críticos: Talento con brechas de habilidades frente a las necesidades de la industria», Carlos Zafra – Economista en Jefe, Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial
Valeria Moy – Directora General, Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)
- La economía mexicana tiene un valor de 1.78 billones de dólares, lo que la coloca como la 12ª economía mundial, aunque el PIB per cápita la sitúa en la posición 86, mostrando rezagos históricos en redistribución y bienestar.
- La caída de la economía en 2020 fue la segunda más grave desde 1900, con efectos aceleradores de cambios estructurales en consumo, mercado laboral y tecnología.
- El mercado laboral está transformándose: mayor demanda de flexibilidad, nuevas expectativas de los trabajadores y creciente impacto de la automatización e inteligencia artificial.
- El repunte reciente del PIB obedece únicamente a exportaciones a Estados Unidos, impulsadas por el adelantamiento de compras frente a los aranceles.
- La inversión total y pública muestra caídas significativas. La inversión pública en 2025 cayó 33% y es la más baja en 40 años.
- Sectores como electricidad, agua y gas han disminuido en 31% desde 2018, lo que frena el crecimiento de toda la economía.
- El ingreso laboral ha crecido en 34% en términos reales, impulsado por aumentos al salario mínimo, pero la productividad cayó 6.2%, lo que plantea riesgos de sostenibilidad.
- El consumo se ha estancado y la inversión privada no crece. Las exportaciones manufactureras siguen siendo el motor de la economía.
- La IED nueva en 2024 apenas representa 9%, mientras que la mayor parte corresponde a reinversión de utilidades ya existentes.
- Las remesas muestran cinco meses consecutivos de caída este año, afectando estados dependientes como Michoacán, Guanajuato y Jalisco.
- El empleo formal es sólo un tercio del total del mercado laboral. La informalidad alcanza 55% y está concentrada en el sur del país.
- Persisten desigualdades regionales: estados turísticos (Quintana Roo, Baja California Sur) crecen por turismo. Campeche y Tabasco muestran decrecimiento por dependencia petrolera y el sur concentra los estados con pobreza extrema.
- En gasto total familiar, el transporte supera a vivienda y salud, reflejando ausencia de política pública eficiente en movilidad.
- Riesgos principales en la economía mexicana:
● Reducción de la inversión pública
● Incertidumbre por los aranceles de Estados Unidos
● Revisión del T-MEC
● Reforma al poder judicial - Oportunidades para la economía mexicana:
● Comercio internacional
● Posible aceleración del Plan México si se resuelven los cuellos de botella en energía e infraestructura
● El nearshoring como potencial de crecimiento en manufactura - Expectativas de crecimiento de 0.5% en 2025 y alrededor de 1.3% en 2026. Cifras bajas frente al potencial del país.
- El futuro económico dependerá de aprovechar las oportunidades del comercio y el nearshoring, siempre que se atiendan los rezagos en inversión y producción energética.
María de Haas – Directora General de Relaciones Internacionales, Secretaría de Economía
- La integración regional es un concepto en disputa en la relación México–Estados Unidos, en el marco de la revisión del T-MEC.
- La política proteccionista de Estados Unidos no implica necesariamente levantar murallas comerciales. La administración estadounidense ha estado moderando su enfoque inicial con respecto al que tuvo los primeros meses del año.
- Las asociaciones automotrices y de autopartes de México, Estados Unidos y Canadá deben mantener contacto continuo para influir en decisiones conjuntas que afectan a toda la cadena de Norteamérica.
- México debe asumirse plenamente como parte de Norteamérica, más allá de su pertenencia a América Latina, para fortalecer su alineación geopolítica con la región.
- Los reportes emitidos por el Congreso de Estados Unidos sobre el tratado comercial han sido positivos para México, reflejando un incremento en el valor de integración regional de 62% a 72%.
- Hay que evitar el uso del término “renegociación” respecto al T-MEC y aclarar que se trata de una revisión aún en proceso de diagnóstico.
- El T-MEC es el acuerdo comercial más exitoso de la historia, pues representa cerca del 30% del PIB mundial.
- La complementariedad de capacidades entre los países es innegable: innovación, diseño y capital en Estados Unidos y Canadá; manufactura y experiencia industrial en México.
- La política de electromovilidad debe impulsarse de manera conjunta en Norteamérica, con especial énfasis en la producción regional de baterías.
- La integración regional es clave para competir con Asia y Europa, con México como centro manufacturero estratégico.
- También se han presentado retos a los que se ha hecho frente: Reglas de origen más estrictas (con contenido regional del 75%) que ya representan un desafío para ciertos fabricantes.
- Se requiere un manejo integrado de datos entre gobiernos, industria y asociaciones para evitar incertidumbre en la revisión del T-MEC.
- Es un objetivo central cerrar brechas en innovación y tecnología frente a China, dado el bajo número de patentes en México frente a los cientos de miles en ese país.
- La innovación y el desarrollo de talento son esenciales para que México no se mantenga solo como productor, sino como creador de tecnología.
- Habrá una nueva regulación en 2027 relacionada a las autopartes de origen chino conectadas a internet que pueden generar preocupaciones de seguridad en Estados Unidos.
- Debe haber un diálogo tripartito para armonizar políticas de electromovilidad y enfrentar la dependencia tecnológica de Asia.
- México, aunque no tiene una marca automotriz propia, puede convertirse en un hub donde innovación, manufactura y talento confluyen, impulsando segmentos de movilidad eléctrica e inteligente.
- Se debe fortalecer la relocalización, la proveeduría nacional y el prestigio de los productos “Hecho en México”.
- México y Estados Unidos se necesitan mutuamente. No debemos adelantarnos a ningún discurso catastrófico sobre la renegociación del T-MEC, ya que la industria mexicana tiene la solidez para superar los retos de la revisión
Bruno Mendoza Isasmendi – Director Global de Hardware Eléctrico STA, Ford México
- Ford celebró 100 años de presencia en la industria automotriz mexicana, destacando su historia desde la planta de San Lázaro en 1925 hasta la actual producción de vehículos eléctricos.
- México y Ford han crecido conjuntamente a lo largo de los años, con un historial que destaca: Cuautitlán (producción del Mustang Mach-E), Hermosillo (Bronco Sport y Maverick), Chihuahua (motores para Super Duty), Irapuato (unidades motrices para eléctricos) y el GTBC en Ciudad de México (ingeniería y negocios globales).
- Ford cuenta en el país con uno de los tres centros de negocios globales y con el centro de ingeniería automotriz más grande de Latinoamérica, el segundo más importante para Ford a nivel global, donde se generan patentes clave.
- Los proveedores han sido aliados fundamentales desde los inicios, constituyendo la columna vertebral de la manufactura y del éxito de Ford en México y Norteamérica.
- Ejemplo de esta colaboración es la hecha con GM y Stellantis para un nuevo CQI (Continuous Quality Improvement) de arneses, el primero realizado fuera de Estados Unidos, posicionando a México como centro de excelencia mundial en este componente.
- La inspiración histórica de Ford se refleja hoy en la creación de la plataforma universal de vehículos eléctricos. El primer modelo derivado de esta innovación será una camioneta mediana eléctrica producida en Norteamérica, cuyo lanzamiento está previsto para 2027.
- Este vehículo ofrecerá mayor espacio interior que una SUV del segmento C, integrará un front trunk, caja tipo pick-up, autonomía avanzada, carga rápida y capacidad de abastecer de energía a un hogar por hasta seis días.
- Estas innovaciones representan no solo un salto tecnológico, sino también una oportunidad para que proveedores actuales y nuevos se integren a esta transformación de la cadena de suministro.
- La historia de la industria automotriz mexicana es también la historia de su cadena de proveeduría, con 100 años de sinergia y colaboración que seguirán marcando el futuro.
Carlos Zafra – Economista en Jefe, Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial
- Desde la guerra comercial entre Estados Unidos y China en 2018, China perdió más de 8 puntos porcentuales de participación en el mercado estadounidense. México fue uno de los principales ganadores junto con Vietnam
- El 85% de las exportaciones mexicanas están integradas a procesos productivos de Estados Unidos y contienen en promedio 40% de valor agregado estadounidense, frente a solo 4% en el caso de China.
- Pese al contexto arancelario, el Banco Mundial identificó al sector automotriz como prioritario para atraer inversiones en un horizonte de 3 a 5 años, ya que más del 75% de autopartes mexicanas entran libres de arancel a Estados Unidos.
- Cuatro factores impulsan el potencial del sector automotriz:
● Cambio tecnológico: electrificación y “smartificación” de los vehículos, con creciente demanda de autopartes electrónicas y de software
● Regionalización: mayor contenido regional exigido por el T-MEC (75% en ligeros, 70% en pesados)
● Oportunidad de elevar valor agregado doméstico, ya que el contenido regional en autopartes es 38% frente a 51% en ensamblaje final
● Diversificación de mercados aprovechando 14 tratados de libre comercio que cubren más de la mitad del PIB mundial - Exportaciones automotrices netas mexicanas provienen principalmente de:
● Partes eléctricas-electrónicas (5.2 mil mdd)
● Carrocería (3.5 mil mdd), chasis (2.7 mil mdd)
● Sistemas de clima (2.1 mil mdd) - Cuatro áreas prioritarias de atracción de inversión:
● Partes tecnológicas Tier 1 para sistemas de clima y confort
● Componentes eléctricos-electrónicos Tier 2
● Componentes del tren motriz de combustión interna e híbridos (Tier 1 y 2)
● Partes interiores y de carrocería Tier 1 no tecnológicas - Principales regiones con potencial: Nuevo León, Coahuila, Guanajuato, Jalisco, Sonora, Estado de México, Chihuahua, Baja California, Querétaro y Ciudad de México.
Retos críticos:
● Energía: 91% de proyectos en parques industriales reportan problemas de acceso
● Logística saturada en transporte de vehículos y autopartes
● Talento con brechas de habilidades frente a las necesidades de la industria
● Regulación e incertidumbre global
● Débil base de proveedores Tier 2 y 3 con escaso acceso a financiamiento - México tiene oportunidades claras de corto y mediano plazo en autopartes tecnológicas y de combustión interna, pero requiere resolver barreras estructurales en energía, logística, financiamiento y fortalecimiento de pymes para aprovechar plenamente el nearshoring y consolidar su liderazgo regional.