Creado por el centro de diseño de Renault en Guyancourt, el Rafale representa una visión audaz y elegante del estilo de la marca. Exteriormente, la versión Presidencial es un vehículo de líneas clásicas y armoniosas, realzado por varios elementos distintivos pero discretos, como una parrilla con los colores de la bandera francesa, portabanderas extraíbles e insignias azules, blancas y rojas en las puertas delanteras. La carrocería, en el exclusivo tono Bleu Présidence, incorpora una tecnología que limita la absorción de calor a 10 °C, lo que aumenta el confort climático en el interior del vehículo. La pintura cuenta con un efecto brillante azul, blanco y rojo, visible a la luz del sol.






























