La conexión entre Rolls-Royce y el mundo de la música popular es casi tan antigua como la propia industria discográfica. Mucho antes de que iconos como John Lennon, Elvis Presley y Pharrell Williams se inscribieran en la historia de Phantom, artistas como Duke Ellington, Fred Astaire, Count Basie, Ravi Shankar, Edith Piaf y Sam Cooke viajaron en Rolls-Royce, reconociendo la marca como el símbolo definitivo del éxito y el arte. Personalidades para las que se creó el término «magnate de la música», como Brian Epstein, Berry Gordy y Ahmet Ertegun, también se encontraban entre los propietarios más ilustres de la marca. En todos los géneros, geografías y generaciones, Rolls-Royce sigue siendo la máxima recompensa a la brillantez creativa y un lienzo para la expresión personal.













