- A través del Diálogo Estrategico
- Que logre los objetivos de descarbonización del sector automovilístico
Múnich, Alemania. Reunidos en la feria internacional de automoción IAA Mobility, los fabricantes de turismos y furgonetas, agrupados en la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), reiteraron sus mensajes clave de cara al Diálogo Estratégico sobre el Futuro de la Industria Automotriz con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el 12 de septiembre en Bruselas.
Sigrid de Vries, directora general de la ACEA, declaró: «La reunión del 12 debería sentar las bases para un enfoque político pragmático, más flexible y tecnológicamente neutro para la descarbonización del transporte por carretera y el cumplimiento de los objetivos climáticos de París. La rígida regulación del CO2 en turismos y furgonetas debe adaptarse a la realidad. El éxito implica cumplir con todas las prioridades fundamentales de la UE: seguridad económica, competitividad industrial y un marco propicio que convierta a los vehículos de cero emisiones en la opción preferida por los ciudadanos y las empresas de todos los segmentos. No se puede tener lo uno sin lo otro«.
La industria automotriz está fuertemente comprometida con la transformación, con un gran número de nuevos modelos de vehículos lanzados hasta la fecha. Con una cuota de mercado de la UE de nuevos turismos eléctricos de batería de 15.6 %, es urgente mejorar las condiciones propicias, como la infraestructura de carga y los estímulos del mercado, para que el mercado se acerque a los objetivos establecidos por la legislación de la UE. La situación del mercado de las furgonetas, con una cuota de mercado eléctrica de 8.5 %, es aún más crítica y requiere atención específica. Es evidente que necesitamos tres carriles separados (y políticas específicas en cada uno) para turismos, furgonetas y vehículos pesados.
El contexto comercial y económico actual subraya, además, que el logro de los objetivos de CO2 de la UE es inseparable del fortalecimiento de la competitividad y la resiliencia industrial. Europa sigue dependiendo de los fabricantes asiáticos para la cadena de valor de las baterías y se enfrenta a precios energéticos y costes regulatorios más elevados que otras regiones, lo que dificulta la competitividad. Se debe reintroducir la perspectiva industrial y de mercado para las tecnologías que ayudan a acelerar la transición, y se debe otorgar un reconocimiento especial a la fabricación de vehículos eléctricos pequeños y eficientes.
Los miembros de la ACEA esperan con interés participar en el Diálogo del viernes, donde se abordarán estos temas estratégicos, ya que las decisiones que se tomen ahora determinarán no solo la trayectoria de reducción de CO2 del transporte por carretera de la UE, sino también su seguridad económica y cohesión social en las próximas décadas.
La semana pasada, el Consejo de Vehículos Comerciales de la ACEA reiteró su llamado para que se aceleren las condiciones propicias para que se puedan alcanzar los objetivos de 2030 para este segmento.