¿A dónde se va el dinero de las agencias de autos?
- La realidad detrás de cada 100 pesos vendidos y el impacto de la Reforma Fiscal 2027
Existe la idea de que vender vehículos genera enormes ganancias de forma automática. Sin embargo, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) reveló, a través del análisis financiero a una muestra de agencias-distribuidoras, con datos del ejercicio fiscal 2025, que el gremio opera con márgenes sumamente estrechos.
En números globales, del total que estas empresas facturaron al final del día la ganancia libre fue mínima: de cada $100 pesos que ingresan al negocio, únicamente quedan $0.38 centavos de utilidad antes de cubrir gravámenes como el ISR y el reparto de utilidades (PTU).
Para dimensionar cómo se diluye el dinero, el desglose por cada $100 pesos de venta muestra lo siguiente:
- Costo del vehículo e inventario: $85.05 se destinan exclusivamente para pagar el automóvil a la armadora o fabricante (costo de ventas). Con esto, a la agencia le resta una utilidad bruta de apenas $14.95
- Operación de la agencia: De ese remanente, se descuentan $9.13 en gastos departamentales (talleres, vendedores, exhibición)
- Administración y corporativo: Se consumen $3.48 en gastos operativos y administrativos
- Financiamiento: El costo financiero absorbe $1.96 pesos
Tras pagar el inventario, salarios, rentas y financiamiento el resultado final es de sólo $0.38 centavos de ganancia por cada cien pesos facturados.
El punto crítico surge con los cambios proyectados en la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) para el año que viene. Actualmente, con las reglas de 2026, las empresas tributan con una tasa de 30%.
El cálculo revela un efecto adverso, castiga más a las empresas que tienen menor margen de ganancia. Si una distribuidora reporta un margen antes de utilidad fiscal del 1% pagaría 100% de ISR sobre la utilidad obtenida y si el margen sobre ventas es de apenas 0.5%, la tasa de ISR efectiva alcanzaría un insostenible 200%.
De acuerdo con la AMDA, estos márgenes tan reducidos no responden a estrategias de evasión fiscal sino a las condiciones propias del mercado.
El sector ya enfrenta una caída del 30% en su rentabilidad durante los últimos cinco años y una baja en el volumen de ventas por agencia (de 701 unidades anuales en 2016 a 566 en 2025).
Con la modificación fiscal, el 30% de la red de distribución ve comprometida su viabilidad y se ponen en riesgo más de 70 mil puestos de trabajo directos, pasando de ser una simple alza tributaria a una seria amenaza para la supervivencia del sector.