- El hombre que dio origen a Alfa Romeo
- Nacido en Sant’Antimo (Nápoles) en 1876
- Ingeniero de formación y empresario por vocación
- Relanzó la compañía milanesa al finalizar la Primera Guerra Mundial.
- Bajo su liderazgo, Alfa Romeo consolidó su gran tradición deportiva
- Definió la misión de la marca: diseñar y producir turismos deportivos de alto rendimiento
TURÍN, It. Este año se conmemora el 150 aniversario del nacimiento de Nicola Romeo, el ingeniero y empresario napolitano que se estableció en Milán. En 1915, adquirió la Anonima Lombarda Fabbrica Automobili, o A.L.F.A., fundada el 24 de junio de 1910, y, mediante la reconversión industrial posterior a la Primera Guerra Mundial, le dio a la empresa de Portello una visión muy concreta que resultaría exitosa, centrada en el diseño y la producción de automóviles deportivos de alto rendimiento y en desempeñar un papel protagonista en las competencias internacionales.

Nicola Romeo consideraba que la participación en las carreras cumplía dos objetivos: promover los automóviles de producción y desarrollar la experiencia tecnológica en la competencia, para luego transferir las soluciones técnicas más eficaces a los modelos de turismo. Romeo poseía la inteligencia y la visión necesarias para trabajar con hombres de talento excepcional; entre ellos, destacaron dos nombres: Vittorio Jano y Enzo Ferrari.
El éxito en la Targa Florio de 1923, el primero de verdadera importancia para Alfa Romeo, no bastó para que Nicola Romeo consagrara definitivamente al Biscione en las carreras. Fue entonces cuando Enzo Ferrari, en nombre de Romeo, llevó a Vittorio Jano a Milán, el hombre que diseñaría el Grand Prix «P2», el auto cuyas victorias catapultaron a Alfa Romeo a la cima del éxito deportivo internacional. También como resultado de los triunfos deportivos del P2, Jano asumiría más tarde el cargo de director técnico y, unos años después, diseñaría primero el «6C» y luego el mundialmente famoso «8C».

El hombre que le dio alma al Biscione
Todo comenzó el 28 de abril de 1876, cuando Nicola Romeo nació en Sant’Antimo, cerca de Nápoles, en el seno de una familia numerosa de recursos modestos. A pesar de las dificultades económicas, este joven emprendedor continuó sus estudios, obteniendo títulos en ingeniería civil y eléctrica en Nápoles y Lieja, Bélgica. Vivió un tiempo en Francia y Alemania, y luego comenzó a trabajar con empresas británicas y estadounidenses en el sector ferroviario. En 1906, fundó su propia empresa, «Ing. Nicola Romeo & C.», en Milán, importando maquinaria desmontada de Estados Unidos para obras de ingeniería civil.
Durante la Primera Guerra Mundial, Romeo expandió su empresa incorporando nuevos socios y se hizo cargo de A.L.F.A., que acababa de entrar en liquidación, iniciando la producción para el esfuerzo bélico. La empresa enriqueció a Romeo y, en 1918, abrió la compañía a nuevo capital, cambió su nombre a «Società Anonima Italiana Nicola Romeo & C.» y reconvirtió la producción, incursionando en los sectores agrícola y ferroviario. Tan solo un año después, se adentró en el sector automotriz.

A finales de 1921, el gobierno, a través de los bancos, tomó el control de Alfa Romeo, inaugurando así una nueva etapa para la compañía. Nicola Romeo continuó como director general, guiando la transición con su experiencia. En 1928, dejó el cargo y, en 1929, fue nombrado Senador del Reino, un prestigioso reconocimiento a su contribución a la industria italiana. Falleció el 15 de agosto de 1938 en Magreglio, donde se había retirado con su esposa y sus siete hijos, dejando como legado la memoria de una figura decidida y visionaria en la industria italiana.
Hoy, en el Museo Alfa Romeo de Arese y en eventos internacionales, los autos diseñados y desarrollados durante el período épico del liderazgo de Nicola Romeo siguen brillando, fascinando (y rugiendo), dando testimonio de una era del automovilismo que hizo historia.






