ACEA define su posición sobre la Ley de Aceleración Industrial

  • Expone las recomendaciones del sector automovilístico
  • Para garantizar que la legislación fortalezca la base industrial europea
  • Además de salvaguardar la industria manufacturera de la UE
  • Y reducir la dependencia de otras regiones

Bruselas, Bélgica. La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) publicó su posición sobre la Ley de Aceleración Industrial (IAA), en el que reafirma el apoyo del sector a los objetivos de la propuesta para salvaguardar la industria manufacturera de la UE y reducir la dependencia de otras regiones en materia de tecnologías limpias.

En un momento crucial para las negociaciones, el documento de ACEA expone las recomendaciones del sector automovilístico para garantizar que la legislación fortalezca la base industrial europea y, al mismo tiempo, fomente la competitividad. Esto se produce en un momento en que el sector se enfrenta a crecientes presiones económicas, competitivas y geopolíticas, y necesita un marco que apoye, en lugar de obstaculizar, su transición.

«El riesgo de debilitar la base industrial de la UE es real, y se justifican medidas inteligentes y específicas para apoyar la producción nacional. Sin embargo, no debemos subestimar la magnitud del reto al que se enfrenta nuestro sector», declaró Sigrid de Vries, Directora General de ACEA. «El sector se enfrenta a un mercado de la UE cada vez más reducido, una competencia feroz, inestabilidad geopolítica, el aumento de los costos de producción y una creciente exigencia normativa, al tiempo que invierte miles de millones en electrificación para cumplir los ambiciosos objetivos de 2030. Con algunos ajustes importantes, la Ley de Aceleración Industrial puede convertirse en un catalizador para el fortalecimiento del sector. Es fundamental que la Ley se integre plenamente en una política industrial integral».

De acuerdo con la ACEA, un enfoque más eficaz para la Ley de Aceleración Industrial del sector automovilístico debería centrarse en:

  • Lograr que los beneficios de la etiqueta «Hecho en la UE» sean lo suficientemente sustanciales como para compensar los costos de la localización en Europa.
  • Reducir el ámbito geográfico a la UE27 + Reino Unido, protegiendo al mismo tiempo las inversiones existentes de los fabricantes europeos en determinados países (Turquía, Marruecos) de forma específica.
  • Introducir normas más sencillas y justas para el cálculo del «contenido local», reconociendo el importante valor añadido que aportan los fabricantes de vehículos a la producción y el fundamental papel económico de los vehículos fabricados en Europa para la exportación.
  • Establecer objetivos realistas para las baterías de vehículos eléctricos, acordes con el aumento real de la producción.
  • Adaptar la propuesta a las necesidades específicas de los distintos segmentos (automóviles, furgonetas, camiones, autobuses), que presentan diferentes cadenas de valor y estructuras de costos, y operan en condiciones distintas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Are you human? Please solve:Captcha